La ola de calor amenaza la cosecha de manzanas francesa de 2026
Tras dos olas de calor consecutivas, a las que se suma una tercera que aún continúa, los productores de manzanas franceses prevén una cosecha menor este año. Si bien la magnitud de las pérdidas aún es difícil de cuantificar, el impacto en los huertos ya es evidente.
Dos olas de calor consecutivas.
Según la Asociación Nacional de Manzanas y Peras (ANPP), las dificultades comenzaron a mediados de mayo con un período inicial de calor intenso que propició el resurgimiento de los pulgones. Las infestaciones provocaron la destrucción de algunas hojas y frutos. «A diferencia de nuestros colegas europeos, nuestro conjunto de herramientas de protección vegetal es insuficiente para la protección posterior a la floración», afirma la ANPP.
Una segunda ola de calor, a finales de junio, agravó la situación. Las altas temperaturas provocaron quemaduras solares en la fruta y ralentizaron su crecimiento. «Una vez más, las pérdidas son seguras», según la ANPP.
Una cosecha menor, pero aún difícil de cuantificar.
Si bien ANPP ya estima que la cosecha será menor, sobre todo de manzanas (las peras se mantienen algo mejor), todavía es demasiado pronto para conocer la magnitud exacta de las pérdidas. «Sabemos que tendremos una cosecha mucho menor, pero aún estamos en medio de otra ola de calor. Por lo tanto, es difícil cuantificarla en este momento, pero prevemos que la cosecha será al menos un 20 % menor», explica Sandrine Gaborieau.
La evolución de la situación dependerá, en particular, de las condiciones meteorológicas de las próximas semanas y de si se producen nuevas olas de calor. Las estimaciones iniciales de la cosecha se presentarán al comienzo de la temporada, prevista para finales de agosto.
Las consecuencias varían enormemente de una explotación a otra.
Todas las zonas de producción se ven afectadas, pero las consecuencias son muy diversas. «Lo que realmente ha marcado la diferencia es el riego», subraya Sandrine Gaborieau. Los huertos con acceso suficiente al agua deberían tener mejores resultados, ya que pueden rociar los árboles y reducir ligeramente la temperatura. Sin embargo, aquellos que no tengan acceso suficiente al agua podrían sufrir importantes consecuencias económicas.
Ante esta situación, la ANPP señala que dos medidas son prioritarias para los productores de manzanas y peras: la reintroducción del acetamiprid para controlar los pulgones, como en otros países europeos, y la creación de nuevas reservas de agua para aumentar la capacidad de riego de las explotaciones.
Fuente: www.freshplaza.com
Nota: Los artículos de terceros publicados no necesariamente reflejan la opinión de la Cámara, su publicación intenta reflejar la diversidad de visiones